Universidad
Son cerca de las 8.00, las 7.50 para ser exactos, a esta hora se registra muy poca actividad en el Campus y más en este mes. Tras aparcar mi coche donde acostumbro, me da por pensar que nunca me he parado a disfrutar del entorno que el Campus posee y que nos ofrece cada día. En imágenes, el trayecto a mi despacho podría describirse con la siguiente secuencia de imágenes.
Al comenzar a andar, me encuentro con un agradable manto de flores que alegran la bienvenida. El sol a esas horas comienza a aparecer y a despertar timidamente con el calor de sus rayos a cada una de las flores.
sigo el trayecto y doy con el parque que se haya frente a la puerta del edificio central. Alli se puede disfrutar de la presencia de las dos palmeras más viejas del Campus, que a pesar de pasar inadvertidas en el dia a dia, siguen alli, observándonos. Se abandona este parque para subir por uno de los paseos principales conformado por dos vias peatonales separadas por un lecho de cesped, que tambien presenta un atractivo manto de flores en sus bordes.
Las primera imagen, comenzando por la izquierda muestra uno de los aularios desde el parque frente al edificio central. La segunda imagen exhibe una figura donada a la Universidad por una de las empresas más importantes de Almería, Cosentino -la figura parece reflejar cuatro ¿ángeles? protegiendo una perla, que quizás pueda interpretarse como ¿el saber?- La estatua se titula metamorfosis, muy apropiada para la institución, lugar donde se ha de transformar al discente en una persona culta, con criterio, capaz y ante todo profesional.
Durante el paseo que ha de llevarme a mi despacho, paso cerca del edificio de la biblioteca, al que suelo acercarme entre 8.10 y 8.30 am para leer y revisar las revistas sobre informática, entre ellas la publicación Dr. Dobb’s que es mi predilecta.
Las dos imagenes que se muestran arriba, son, en primer lugar (comenzando por la izquierda) el distribuidor de luz de una de las salas de la biblioteca y en segundo lugar, el rincón donde se colocan los últimos números recibidos de las revistas técnicas. El lugar aún tranquilo, invita a la lectura relajada. No hay absolutamente nadie.
Tras la lectura acostumbrada, me dirijo desde el edificio de la biblioteca hacia mi despacho sito en el edificio de Matemáticas e Informática, que aparece entre los árboles en la imagen de abajo.
![]()
A todo esto se le puede y se le debe sumar el incomparable marco que decora el Campus, el Mediterráneo. Si no apetece pasear por el campus, siempre podemos salir a dar un breve garbeo a la orilla del mar, que sin duda es casi tan buena idea como hacerlo por los parques que tiene el Campus.
La verdad es que estamos tan sumidos en el trabajo que no nos solemos dar cuenta del estupendo entorno que nos rodea.
Yo creo que en ese aspecto somos una universidad bastante envidiada.